La Generación Z (Gen Z), conformada por individuos nacidos entre 1997 y 2012, está redefiniendo el concepto de lealtad en la industria del turismo.

A diferencia de generaciones anteriores, su vínculo con las marcas se construye sobre pilares como la sostenibilidad, la inclusión y la autenticidad, buscando experiencias que trasciendan lo transaccional y conecten con sus valores más profundos.

Según la reciente encuesta de Marriott International, la Gen Z ve los viajes no solo como una forma de descanso, sino como una oportunidad para conectar con causas, culturas y comunidades globales.

Ellos priorizan el respeto por el medio ambiente, el impacto social positivo y la inclusión, esperando que las marcas demuestren un compromiso visible y coherente con estas causas.

Esta tendencia contrasta con los Millennials, quienes, aunque valoran el bienestar y las experiencias compartidas —con el 61% planeando viajar con su pareja y el 65.8% con su familia en 2025 para crear recuerdos significativos—, tienden a priorizar recuerdos más tangibles.

Sin embargo, ambos grupos demográficos, con un 67.7% considerando el viaje como una prioridad presupuestaria para este año, están impulsando un turismo más consciente y con propósito.

Tecnología e inclusión: pilares fundamentales

La profunda inmersión digital de la Gen Z es un factor determinante en sus decisiones de consumo. Un estudio revela que el 72% de esta generación consulta las redes sociales al planificar sus viajes, lo que subraya la necesidad de una presencia digital sólida y auténtica por parte de las marcas.

La autenticidad y la humanidad son cruciales; la Gen Z espera verse representada tanto en las comunicaciones externas como en la cultura interna de las empresas.

Para ellos, las marcas deben realizar esfuerzos tangibles para construir espacios inclusivos, equitativos y diversos, demostrando una conciencia social activa y promoviendo la equidad desde adentro.

Aquellas que logran establecer relaciones genuinas con su audiencia son las que realmente conectan con este segmento demográfico.

En respuesta a estas nuevas expectativas, empresas como Marriott han intensificado su enfoque en el turismo responsable. Iniciativas como «Serve 360», su plataforma global de impacto social, impulsan prácticas sostenibles, apoyan a comunidades locales y promueven la equidad.

Algunos hoteles han implementado programas de voluntariado para huéspedes y han forjado alianzas con productores locales, asegurando que cada experiencia esté arraigada en la autenticidad del destino.

La personalización como nueva norma

Para la Generación Z, las experiencias genéricas son cosa del pasado. La personalización no es un valor añadido, sino una expectativa básica.

Esperan que cada viaje se adapte a sus intereses, ritmo de vida y personalidad. Marcas dentro de Marriott International han diseñado propuestas específicas que responden a estos valores, entendiendo que la lealtad se construye a través de la relevancia y la conexión individual.

En este panorama cambiante, la industria turística que logre alinear sus ofertas con los valores y expectativas de la Generación Z será la que consiga forjar vínculos duraderos y significativos.

Fotos: Pexels y Marriott Internacional

Fuente: JeffreyGroup Latin America Marketing