Venezuela es sinónimo de cacao de clase mundial, pero a menudo la conversación se centra en regiones icónicas como Chuao, Barlovento o Río Caribe. Sin embargo, en las llanuras del país se esconde una historia cacaotera por descubrir.
Con su colección «Llanuras», Cakawa Chocolates no solo celebra la riqueza de esta tierra, sino que revela un tesoro escondido que redefine la comprensión del cacao venezolano.
La historia de esta colección comenzó hace seis años, cuando Cakawa descubrió el cacao de Barinas, específicamente en la ribera del río Curbatí.
A través de un minucioso trabajo de investigación, formularon este cacao criollo en versiones de 67% y 71% que les valieron premios como «chocolate gourmet» en 2021 y 2024. Este éxito inicial no fue un final, sino un punto de partida.

Hace dos años, la búsqueda de nuevos horizontes los llevó a Apure. A orillas del río Arauca, Cakawa encontró a un grupo de mujeres cultivando cacao.
Este descubrimiento inspiró la campaña «Ponte en su Sombrero» y una primera colección con un lote pequeño de tabletas al 60%. De esta experiencia, emergió una alianza clave con una de las productoras, quien destacaba por su conocimiento en fermentación y secado.
De un río a otro
Fue entonces cuando empezó la verdadera exploración. Al comparar el cacao de Apure con el de Barinas, los chocolateros notaron un sorprendente parecido en sus perfiles de sabor.
A pesar de las diferencias en altitud, clima y tipo de suelo, ambos cacaos compartían notas de flores y frutas maceradas.
La hipótesis de Cakawa es que la clave está en los ríos: tanto el Curbatí como el Arauca (que nace en los Andes) parecen influir en las características organolépticas de las almendras de cacao, creando un parentesco único entre estas dos regiones llaneras.

El resultado de esta minuciosa investigación es la colección «Llanuras», una oda al cacao criollo de esta vasta región.
La colección no solo rescata dos cacaos de linaje criollo moderno (híbridos con un alto porcentaje de cacao criollo), sino que también visibiliza a los productores y productoras que están detrás de ellos.
Los protagonistas son Juan Tunarosa en Apure y Caren Isaguirre en Barinas, quienes lideran sus fincas y representan la resiliencia del llano.
La colección está compuesta por 1,000 packs, cada uno con una tableta de Barinas y otra de Apure.
Más allá del chocolate
«Llanuras» es una invitación a redescubrir la identidad venezolana. Cakawa conecta su colección con la cultura y la literatura, en particular con la obra de Rómulo Gallegos.
La famosa novela Doña Bárbara, escrita por Gallegos tras pasar una semana en el llano, sirve de inspiración para una campaña que busca revalorizar esta tierra.
En un contexto donde el joropo y la música llanera gozan de un resurgir tanto en Venezuela como en el extranjero, Cakawa propone que el cacao sea otro medio para reconectar con el llano, un lugar de inmensa importancia en la historia y la configuración de la venezolanidad.
La colección también llega en un momento de desafío para los productores, que enfrentan las inclemencias del clima, como las inundaciones que recientemente afectaron el llano.

En medio de estas dificultades, la iniciativa de Cakawa cobra aún más sentido, ofreciendo una plataforma para la visibilidad y el apoyo a estas comunidades.
A través de esta colección, Cakawa no solo ofrece un chocolate de alta calidad con notas a uvas pasas, miel, flores y frutos secos, sino que también nos invita a valorar y a conocer un lado del llano venezolano que, hasta ahora, había permanecido en la sombra: su potencial como una auténtica tierra del cacao.
Coordenadas:
Dirección: Primera transversal de Altamira con calle San Felipe. Edificio Mónaco PB local L9, Altamira. Caracas
Horario: martes a domingo11:00 a.m. a 7:00 p.m.
Instagram @vecakawa