Pocas recetas venezolanas evocan tanta nostalgia y tradición como la Torta Negra de Navidad. En el seno de la familia Sahmkow, este postre es una herencia que se remonta a más de un siglo.

Graciela Sahmkow, la actual guardiana de la receta, comparte en exclusiva para El Fogón Creativo los 11 secretos que hacen de su torta una leyenda, adaptada al presente, pero con la esencia de su abuela, la «Señora Thormahlen «.

Los 11 Secretos de una Tradición Centenaria

  1. Herencia familiar: la receta original tiene raíces en la tradición familiar de su abuela, la señora Elisa Wallis de Thormahlen (esposa de un alemán que llegó a Venezuela en 1902). Fue su mamá Olga Thormahlen de Romero quien la ajustó dejando una marca imborrable.
  2. Una receta adaptable: aunque supera los 100 años, Graciela confirma que la receta se ha adaptado continuamente a las circunstancias, los nuevos ingredientes y los gustos actuales sin perder su espíritu original.
  3. La «Madre» del macerado: El proceso arranca en agosto. La fruta seca se macera en una «madre» que viene siendo rellenada y nutrida por más de 8 o 10 años, garantizando una profundidad de sabor única.
  4. Frutos secos de cosecha reciente: Graciela es rigurosa con los ingredientes. Las nueces ya no son las californianas de la cosecha anterior (que podían enranciarse), sino chilenas, grandes, claras, dulces y frescas, cosechadas en mayo/junio.
  5. Dátiles del Mediterráneo: utiliza dátiles de alta calidad provenientes del Mediterráneo (tunecinos o iraníes), que son suaves, dulces y aportan una textura maravillosa.
  6. El equilibrio de la acidez: se usan diferentes tipos de pasitas, incluyendo unas más ácidas, que se combinan con las notas cítricas de la naranja y la sidra confitada para crear una explosión de sabores balanceados.
  7. Piezas grandes para sorprender: a diferencia de otras tortas, Graciela mantiene trozos grandes de algunos ingredientes Esto permite que el consumidor se encuentre con la nuez (el ‘cronchi’) o la guinda entera, haciendo de cada bocado una sorpresa de sabor.
  8. El protocolo del Lebrillo: Graciela recuerda a su abuela utilizando un lebrillo (un bol muy grande de cerámica) para la mezcla manual de las primeras tortas, marcando el inicio de un proceso artesanal y respetuoso.
  9. Continuidad generacional: el futuro de la Torta Negra está asegurado. Las nietas de Graciela ya se están involucrando en el proceso, garantizando que esta valiosa tradición culinaria perdure por al menos una generación más.
  10. Tamaños para cada ocasión: adaptándose a que la gente come menos dulce, ofrece varios tamaños, desde la pequeña de 500g hasta la Torta Familiar (casi 2kg), perfecta para el gran encuentro navideño.
  11. Delivery Exprés: Actualmente, su producción se vende bajo el usuario @dulceysalado en Instagram, con servicio de delivery en toda Caracas, y la posibilidad de enviar la torta el mismo día que se solicita, horneando hasta después del 24 de diciembre para cubrir las fiestas de Año Nuevo.

Con una producción anual de alrededor de 1.200 kilos de torta, Graciela y su equipo mantienen viva la magia y el sabor que definen la Navidad venezolana.

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Instagram: @dulceysalao