La sede del Virreinato del Perú sigue brillando hoy día, no gracias a los metales preciosos sino a la esmerada labor que cocineros, productores, comunicadores, baristas, sommeliers, mixólogos y “público en general” llevan a cabo cada día.

Crema volteada en Cosme
Lima me recibe con un frio día de otoño para dar paso a un “veranillo” acompañado de un cielo intensamente azul y un sol radiante, perfecto para caminar la ciudad y recorrer callejuelas y barrios donde la buena cocina se ha instalado.

Producto en Mérito
Clásicos o vanguardistas
Mesas de mantel blanco que son un referente de la cocina limeña y latinoamericana, como Rafael, conviven en la propuesta culinaria con cartas que ponen al comensal a pensar y descubrir las maravillas de la tierra de la mano de Pía León en Kjolle.

Picarones en Frina
Platos confortables donde la técnica es una excusa para que el comensal se sienta abrazado por sabores y productos de la tierra que se lucen en la mesa de Cosme bajo la batuta de James Berckemeyer, o impecables y llenos de una nostalgia que mira al futuro mostrando la unidad de la diversidad en Mérito, a cargo del venezolano Juan Luis Martínez.

Perrito caliente en Alado
Celebrar y jugar
Maido, que celebra 15 años con un sofisticado menú de 15 tiempos que pasan por la mesa sin cansar al comensal, y Mayta con la vigorosa propuesta inspirada en el producto que apuesta a sorprender al comensal con cada detalle de presentación y tratamiento de los ingredientes, son también parte de este menú limeño.

Detalles en Kjolle
Los que quieren divertirse y “jugar en la cocina” tienen Frina, con apenas meses de abierto, y donde Francesca Ferreyros despliega todas sus armas culinarias de seducción para brindar una experiencia única en cada plato.

Armonias en Mayta
En este “menú” no puede faltar La Mar Cevichería, para disfrutar los platos más emblemáticos de la comida peruana, desde la Huancaína hasta el Suspiro de limeña.

Suspiro de limeña en La Mar
Gracias Lima.