La Organización El Tunal, referente del sector agroalimentario en Venezuela, ha presentado oficialmente su nueva identidad corporativa. Este cambio no es meramente estético; representa una evolución profunda en su filosofía hacia un modelo de consumo masivo definido por la agilidad y la transformación operativa. Con esta renovación, la corporación rinde homenaje al legado de su fundador, Alejo Hernández Acosta, proyectando una visión de crecimiento que pone a sus marcas en el centro de la mesa del venezolano.

La consolidación de El Tunal como una fuerza de mercado se apoya en un ecosistema de integración vertical. Al controlar toda la cadena de valor —desde la producción primaria responsable hasta la distribución directa— la empresa garantiza una calidad innegociable, convirtiendo cada producto en un reflejo de excelencia industrial.

Un símbolo que une origen y futuro

La nueva imagen de El Tunal cuenta una historia de ascenso y pertenencia. Su logotipo presenta la letra «T» inscrita en una estructura triangular que funciona como una flecha hacia arriba, simbolizando el crecimiento constante y su liderazgo nacional. Esta forma evoca también la silueta de un hogar, representando tanto a la «gran familia El Tunal» como al núcleo familiar venezolano, destinatario final de su esfuerzo.

La paleta cromática rinde tributo a los amaneceres crepusculares de Barquisimeto. El rojo aporta pasión y calidez; el naranja inyecta energía e innovación; y el gris platino otorga modernidad y estabilidad. Estos elementos, cimentados en valores de integridad y respeto, reafirman el compromiso de la organización con la seguridad alimentaria y el bienestar del país. Es una evolución impulsada por la innovación y dedicada, por entero, a la familia venezolana.