En el corazón de Chapinero Alto, Bogotá, se alza Humo Negro, un restaurante que trasciende la mera experiencia culinaria para convertirse en un verdadero manifiesto artístico y social.

Bajo la batuta del chef Jaime Torregrosa y la maestría en coctelería de Manuel Barbosa, quienes además son socios y amigos de larga data, Humo Negro ha redefinido el concepto de restaurante.

Logró consolidarse en la prestigiosa lista Latin America’s 50 Best Restaurants, ocupando en 2024 el puesto No. 45.

«Sabores que expresan el arte», es la filosofía que impregna cada rincón y cada plato de Humo Negro.

Desde su apertura hace tres años, el restaurante ha conquistado los paladares bogotanos y de visitantes, gracias a su propuesta audaz.

Jaime y Manuel fusionan técnicas globales aprendidas en sus años de viajes por el mundo, con la inmensa riqueza de la despensa colombiana.

Conexión profunda con la tierra y su gente

La esencia de Humo Negro radica en su profundo compromiso con lo local. Entre el 80% y el 90% de los productos e ingredientes utilizados provienen de Colombia.

Pero no se trata solo de la procedencia; el chef enfatiza el valor de las historias detrás de cada ingrediente, de las manos que los cultivan y pescan.

«El palmito viene del Putumayo, donde reemplazaron los cultivos ilícitos por palmas de palmito. Nuestra filosofía es usar el producto local, pero no solo ello, sino saber quién está dentro», explica.

Esta conexión directa con proveedores responsables, desde pescadores del Caribe y el Pacífico hasta agricultores del Huila o el Eje Cafetero, no solo asegura la frescura y calidad, sino que también genera un impacto social positivo en diversas comunidades del país.

El arte como estilo de vida

En Humo Negro, el arte se manifiesta en todas sus expresiones. No es solo el arte en el paladar, sino también el que entra por los ojos y el oído.

El restaurante está decorado con piezas de arte urbano colombiano, la música es cuidadosamente seleccionada por un amigo de la casa, y el ambiente en general irradia una energía bohemia y auténtica.

La filosofía social de Humo Negro se extiende a su propio equipo, a quienes consideran una familia.

Torregrosa se enorgullece de crear un ambiente de trabajo con calidad de vida, razón por la cual el restaurante abre solo de lunes a sábado por las noches (con excepción del almuerzo los sábados).

Un tapiz de sabores y texturas

El menú de Humo Negro es un testimonio de la creatividad de Jaime Torregrosa y su equipo.

Aunque la carta evoluciona constantemente con la temporada, algunos platos se han convertido en auténticos íconos. El plato insignia, por el que los comensales vuelven una y otra vez, son las Ostras a la Parrilla con Crema de Leche Quemada, unas delicias del Caribe colombiano que, a pesar de los intentos de retirarlas del menú, siempre regresan por demanda popular.

La mayoría de los platos están diseñados para ser compartidos, fomentando la interacción y la camaradería alrededor de las mesas redondas.

La marca de Manuel

El concepto de Humo Negro sería incompleto sin una oferta líquida de primer nivel, y es aquí donde brilla el talento de Manuel Barbosa.

Considerado uno de los bartenders más reconocidos de Colombia, Manuel explora su creatividad para ofrecer una coctelería original y sorprendente.

Humo Negro no es solo un restaurante; es una experiencia inmersiva que apela a todos los sentidos, un espacio donde el arte de cocinar se entrelaza con el arte de vivir, y donde cada plato cuenta una historia de Colombia y su gente.

Coordenadas:
Dirección: Carrera 5 #56-06, Chapinero, Bogotá, Colombia
Horario: lunes a viernes 6:30 a 11:00 p.m. y sábados 2:00 a 11:00 p.m.
Reservas: https://humonegrobog.com/reservar